jueves, 23 de mayo de 2013

Cupcakes veganos de cacao y coco


La verdad es que no lo tengo fácil. Tengo un marido al que no le gusta el dulce; ello le viene de familia, por lo que mi familia política tampoco es precisamente golosa. Mi mejor amiga es intolerante a la lactosa. La hija de nuestros amigos es diabética. Y uno de mis compañeros de trabajo es vegano. No me digáis que no me resultará cuando menos complicado darle salida a todas mis recetas...


Aunque si lo miro por el lado bueno, todo ese cúmulo de circunstancias lo que ha posibilitado es que tenga que investigar más para poder preparar cositas que estén buenas pero que sean aptas para cada persona.

En esta ocasión, como lo que quería era hacer unos cupcakes para llevar al trabajo por mi cumpleaños, y quería que todos mis compañeros pudieran probarlos, me puse a buscar recetas que no incluyeran entre sus ingredientes ni leche, ni huevos ni mantequilla. Así a priori parece complicado, pero la verdad es que encontrar una buena receta para el bizcochito sin estos ingredientes no fue difícil, lo que más me costó fue dar con una cobertura aceptable, tanto de consistencia como sobre todo de sabor (sin contar con la nata vegetal, que en mi opinión hubiera sido la mejor opción para mi gusto, pero que no tenía posibilidad de comprar en ese momento). Así que finalmente opté por una receta normal de buttercream de coco, pero sustituyendo la mantequilla por manteca vegetal.



Cupcakes veganos de cacao

(Receta de Alma Obregón)

 

Ingredientes:

(Para 12 cupcakes)

  • 120 gr. de harina
  • 1 y 1/2 cucharaditas (tsp) de levadura en polvo
  • 80 ml. de puré de manzana
  • 150 gr. de azúcar
  • 40 ml. de aceite de girasol
  • 120 ml. de leche de coco
  • 3 cucharaditas rasas (tsp) de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 cucharadita (tsp) de vanilla en pasta.

Preparación:


  1. Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Preparamos una bandeja para cupcakes con las cápsulas elegidas.
  3. Lavamos y pelamos la manzana y la hacemos puré. Reservamos.
  4. Tamizamos la harina, el cacao y la levadura. Reservamos.
  5. En el bol de la batidora ponemos el aceite, el azúcar y el puré de manzana, y lo batimos hasta que esté bien mezclado.
  6. Incorporamos la mitad de la mezcla de harina, cacao y levadura, y batimos a velocidad baja.
  7. Añadimos la leche de coco y volvemos a batir.
  8. Por último añadimos el resto de la mezcla de harina, cacao y levadura, y batimos ligeramente a velocidad baja hasta que esté integrado, sin sobrebatir. Terminamos de envolver con una espátula.
  9. Rellenamos las cápsulas hasta 2/3 de su capacidad, y horneamos unos 20 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro de los cupcakes salga limpio.
  10. Transcurrido el tiempo, sacamos del horno y dejamos atemperar unos cinco minutos en el molde. Después desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Frosting vegano de coco


Ingredientes:


  • 100 gr. de manteca vegetal (Crisco)
  • 100 gr. de icing sugar, tamizado.
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta
  • 60 gr. de coco rallado.
  • Preparación: en el bol de la batidora ponemos todos los ingredientes y batimos unos minutos hasta que esté totalmente integrado. Lo metemos en una manga pastelera con la boquilla de nuestra elección y decoramos al gusto, asegurándonos siempre de que los cupcakes estén totalmente fríos antes de cubrirlos con el frosting. Podemos terminar la decoración espolvoreando los cupcakes con cacao en polvo.



(*) En vez de puré de manzana se puede utilizar también puré de plátano, o incluso de cualquier otra fruta carnosa, como la pera o el kiwi. Igualmente se puede sustituir la leche de coco por otra leche vegetal (de soja, de avena, de arroz...), aunque en esta receta con el frosting de coco la leche de coco queda estupenda.

(**) Desde que descubrí la pasta de vainilla no uso otra cosa, encuentro que está mucho más buena que cualquier extracto y desde luego infinitamente mejor que la esencia de vainilla. Pero si no teneis se puede sustituir por el extracto o la esencia de vainilla.

La verdad es que no me esperaba que se pudiera conseguir una textura tan suave y esponjosa en unos cupcakes que no llevaran huevo. Pero sí, son increíblemente ligeros y con un intenso aroma a cacao. Deliciosos! A mis compañeros les encantaron!

Un beso.
Montes

lunes, 20 de mayo de 2013

La tarta de mi cumple y no es de chocolate!


Mañana 21 es mi cumpleaños, pero al caer entre semana lo he celebrado este fin de semana. (Y no preguntéis cuántos caen, ya estamos en unas edades en que la discreción me impediríra contestar con sinceridad)

Estuve varios días pensando de qué iba a hacer la tarta, y en un principio pensé en hacerla de chocolate rellena de fresa, mi favorita. Pero después me dí cuenta de que las últimas tartas que he hecho han sido de chocolate rellenas de fresa, por lo que me apetecía probar algo distinto.

Inmediatamente me acordé de las manzanas caramelizadas con canela que empleé la semana pasada en la receta del sherry trifle. Estaban tan buenas que rebañé la sartén y me dieron ganas de preparar más sólo para comérmelas a cucharadas.


Así que finalmente preparé un bizcocho de yogur relleno de manzana caramelizada y decidí cubrir la tarta con un sabor que acompañara bien, por lo que opté por un swiss meringue buttercream de dulce de leche. Rico, rico!


Bizcocho de yogur


Ingredientes:

(Para un molde de 15 cm. de diámetro)

  • 240 gr. de azúcar normal
  • 125 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 huevos
  • 1 cucharada (Tbsp) de vainilla en pasta
  • 220 gr. de harina, previamente tamizada
  • 2 cucharaditas (tsp) de levadura en polvo
  • 1 yogur (yo utilicé desnatado con trozos de manzana)
  • 1/2 cucharadita (tsp) de sal

Preparación:


  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo, sin ventilador.
  2. Engrasamos nuestro molde con mantequilla o spray desmoldante.
  3. Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Reservamos.
  4. En el bol de la batidora, batimos la mantequilla hasta que esté cremosa. Añadimos el azúcar y batimos hasta obtener una crema suave.
  5. Incorporamos los huevos, de uno en uno, esperando a que el primero esté integrado antes de echar el segundo.
  6. Añadimos la vainilla y el yogur, y batimos hasta que esté todo integrado.
  7. Paramos la batidora y volcamos la mezcla de harina, levadura y sal. Batimos un poco a velocidad baja, lo justo hasta que esté mezclado, con cuidado de no sobrebatir. Terminamos de envolver con una espátula.
  8. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante aproximadamente 50-55 minutos, o hasta que la pinchar con un palillo en el centro, éste salga limpio.
  9. Dejamos atemperar unos cinco minutos en el molde y luego desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Swiss meringue buttercream de dulce de leche


Ingredientes:


  • 4 claras de huevo (yo las he utilizado pasteurizadas)
  • 220 gr. de azúcar blanco
  • 350 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 4 cucharadas soperas muuuy generosas de dulce de leche (ejem, mas o menos medio bote)

Preparación:


  1. Ponemos las claras junto con el azúcar en un cazo a fuego medio, y lo calentamos sin parar de remover, hasta que al tocar con los dedos notemos que el azúcar se ha disuelto por completo.
  2. Lo volcamos en el bol de la batidora y batimos a velocidad alta hasta conseguir un merengue firme.
  3. Comprobamos que la temperatura del merengue ha bajado, y si aún estuviera caliente, deberíamos esperar a que enfriara un poco antes de echar la mantequilla, porque si no lo que obtendríamos sería una sopa de mantequilla.
  4. si el merengue está ya atemperado, ponemos la batidora a velocidad media y vamos añadiendo poco a poco la mantequilla. Puede que a mitad del proceso parezca que se nos ha cortado; ello puede ser porque la mantequilla estaba algo fría aún. No pasa nada, seguimos batiendo y se arreglará.
  5. Incorporamos el dulce de leche, a cucharadas, hasta que esté todo integrado y obtengamos una maravillosa y brillante crema que os costará evitar comeros directamente a cucharadas!




Para preparar la manzana sólo hay que seguir los pasos que ya expliqué en la receta del trifle.

El resultado es una tarta dulce y contundente, muy sabrosa y sobre todo, no apta para no golosos!

Espero que os guste!
Un beso.

Montes

jueves, 16 de mayo de 2013

Muffins de plátano y avena, sanos y deliciosos.


Ya iba siendo hora de que publicara alguna receta algo más sana, porque aunque un blog de repostería no sea precisamente una referencia para los seguidores de la nutrición saludable, no es imposible preparar recetas deliciosas y que, sin embargo, no resulten tan perjudiciales para nuestro cuerpo.



De sobra son conocidos los beneficios de la avena, y no sólo desde que su consumo se puso de moda gracias a la famosísima dieta proteínica que ha estado pegando fuerte desde los últimos años. Es un cereal rico en proteínas de alto valor biológico y un gran número de vitaminas y minerales. Es el cereal con mayor proporción de grasa vegetal, un 65% de grasas no saturadas y un 35% de ácido linoleico. También contiene hidratos de carbono de fácil absorción, además de sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro, cobre, cinc, vitaminas B1, B2, B3, B6 y E. Además contiene una buena cantidad de fibras, que no son tan importantes como nutrientes pero que contribuyen al buen funcionamiento intestinal. Es saciante, depurativa, contribuye a controlar los niveles de colesterol "malo" o LDL y de los triglicéridos, y además tiene efectos benéficos sobre el sistema nervioso, siendo aconsejado su consumo en casos de depresión, nerviosismo, insomnio y agotamiento físico y mental.



Y si además todos estos beneficios los acompañamos de una fruta como el plátano, rico en vitaminas A, C y K y en minerales, sobre todo en potasio. Y resulta que los plátanos muy maduros, esos que ya están llenos de manchas oscuras en la piel, producen una sustancia llamada  Factor de necrosis tumoral (TNF alfa) que tiene la capacidad de combatir las células anormales. Cuanto más maduro es el plátano, mejor es su capacidad anti cancerígena.



Así que después de saber todo lo sanisísimos que resultan estos muffins, ya podemos zamparnos uno, dos o los que hagan falta sin los habituales remordimientos! :-)




Muffins de plátano y avena


Ingredientes

(Para 6 muffins grandotes o 12 si son tamaño cupcake)

  • 3 plátanos medianos maduros, aplastados.
  • 1 yogur (yo utilicé un yogur griego desnatado)
  • 1 huevo
  • 60 ml. de aceite de girasol
  • 125 gr. de azúcar moreno
  • 1 taza de copos de avena, triturados
  • 1 taza de harina normal
  • 1 cucharadita (tsp) de levadura en polvo
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal

Preparación:


  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo, con ventilador.
  2. Preparamos los papelitos elegidos dentro de una bandeja para cupcakes.
  3. Tamizamos la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal. Reservamos.
  4. Con ayuda del accesorio picador de la batidora, trituramos los copos de avena para conseguir que queden más finos (si no tenéis, no pasa nada, lo único que ocurrirá es que se notarán más en la masa)
  5. En el bol de la batidora ponemos los plátanos machacados, el huevo, el yogur, el aceite y los copos de avena triturados, y lo batimos a velocidad baja hasta que esté todo integrado.
  6. Añadimos la mezcla de harina, levadura, bicarbonato y sal, y lo batimos ligeramente, lo justo hasta que tengamos una mezcla homogénea, sin sobrebatir. Terminamos de envolver con una espátula.
  7. Rellenamos generosamente los moldes, y introducimos en el horno aproximadamente unos 25 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro de los muffins, salga limpio.
  8. Cuando estén hechos, sacamos del horno y pasamos a una rejilla, para que se enfríen completamente.

(*) La caja que aparece en estas fotos es una caja de fresas que he reciclado siguiendo el estupendo tutorial de Saralu, de El nido de Mamá Gallina. Queda ideal!


Son unos muffins muy aromáticos, suaves y esponjosos, la verdad es que tienen una textura que no me esperaba conseguir con avena. Son ideales para el desayuno o la merienda, de hecho, ayer mis hijas, nada más venir del cole, se zamparon uno cada una casi sin respirar!

Probadlos y vereis cómo os gustan!

Un beso.
Montes

miércoles, 15 de mayo de 2013

Tarta de comunión y galletas-recordatorio para Álvaro



El sábado pasado fue la comunión de Álvaro, y su mamá me encargó unas galletas y una tarta para unas cuarenta personas. La idea original era una tarta de tres pisos, pero vimos que iba a ser demasiado grande y además más complicada de transportar, por lo que finalmente decidimos hacer una de dos pisos y otra pequeña a parte, por si algún invitado quisiera repetir.

La decoración tenía que ser sencillita, todo blanco y tan sólo los detalles de la cinta y las letras en azul marino. Y como Álvaro iba vestido de marinero, de la misma manera la tarta debía ir coronada por un pequeño marinerito.


Desgraciadamente, como la tarta la terminé el viernes a última hora y la iban a recoger enseguida, apenas tuve tiempo de hacerle fotos, y además las pocas que tengo son prácticamente inservibles, dado que la luz que había ya a esas horas era escasa y mala para las fotografías.

La tarta era toda entera de bizcocho de chocolate negro, relleno de una capa de mermelada de fresa y otra de buttercream de fresa (uno de mi favoritos), que ya utilicé en la receta de mis cupcakes románticos, aunque en esta ocasión, como era para relleno y no para cobertura, utilicé la misma proporción de mantequilla que de icing sugar, pues no necesitaba tanta firmeza.

Para cubrir la tarta utilicé una ganaché de chocolate negro, empleando el doble de cantidad de chocolate que de nata, para conseguir una ganaché firme. Para obtener unos bordes perfectos (bueno, al menos para intentarlo), seguí al pie de la letra el magnífico tutorial de Pepi, de Isla Pastel, que os recomiendo ver si aún no lo conocéis.


Perdonad la calidad de la foto, pero fue hecha con el móvil en plena vorágine tartil...


Y esta es la foto del interior de la tarta, que la mamá de Álvaro tuvo la amabilidad de mandarme.

Además de la tarta, también preparé unas galletas con la imagen del recordatorio de la comunión, para que Álvaro pudiera repartirlas entre todos los demás niños invitados.


La mamá de Álvaro me envió la imagen del recordatorio y la imprimí en papel de azúcar. Por cierto, debo darle las gracias a Maria José, de Acaramelada, porque a pesar de que su impresora sufrió una súbita defunción, consiguió tenerme las impresiones a tiempo!






Como podeis ver, de las galletas sí tuve tiempo de hacer fotos! :-)

Los destinatarios quedaron encantados, les gustó tanto la tarta como las galletas. Y a mí también me encantó prepararlo todo!

Un beso.
Montes

domingo, 12 de mayo de 2013

Sherry Trifle con manzana caramelizada con canela para el Día Mundial del Jerez


Conmemorando el aniversario de la fundación del primer consejo regulador de España, el próximo 26 de mayo se celebrará el primer Día Mundial del Jerez (World Sherry Day).


Para celebrarlo, Chela del blog Recetas y a cocinar se ha dicho!, nos ha propuesto preparar una receta, ya sea dulce o salada, empleando para ello cualquiera de las múltiples variedades de esta Denominación de Origen, cuyo 80 aniversario coincide además en esta fecha, y que fue creada para proteger el patrimonio y las tradición de sus vinos y del tradicional sistema de crianza en criaderas y soleras.



Estaba claro que el tipo de receta que iba a elegir iba a ser dulce, y para ello me pareció la mejor opción emplear un buen Brandy de Jerez, pues el aroma que le aporta a cualquier elaboración hace del resultado un éxito seguro.

Además, esta semana Galletas Coral me hizo llegar un estupendo lote de productos, entre los que se incluían dos paquetes de bizcochos, por lo que la decisión de la receta quedó sellada en ese mismo momento. Quiero agradecerle a Carlos Fernández el envío de estos productos, y comentar que lo que he podido probar hasta ahora (estos bizcochos y las galletas de nata) está delicioso!



Un trifle es un postre tradicional inglés, que consiste en capas alternas de bizcocho, crema, licores, algún tipo de fruta, gelatina, nata.... Es muy vistoso, pues normalmente se presenta en recipientes transparentes que permiten apreciar las distintas capas.

Parece ser que su origen es humilde, pues se trataba más bien de una receta de aprovechamiento, para utilizar restos de bizcocho o galletas que habían quedado, a los que se les humedecía con algún licor o zumo de frutas, y se les incorporaba crema o frutas para acompañar.


Una de las ventajas del trifle es su gran versatilidad, pues podemos prepararlo con los ingredientes que se nos ocurran o que tengamos a mano. Además, al no ser necesario hornearlo, podemos prepararlo rápidamente, y ser una solución estupenda para una visita inesperada. Y aunque originalmente es un postre típico de la época navideña, es también ideal para el verano, pues como es conveniente que repose algo de tiempo en la nevera antes de tomarlo, resulta muy agradable comerse un postre fresquito cuando hace calor.


La inspiración para este Trifle la encontré en el blog de Isabel, Aliter Dulcia, que siempre es garantía de éxito, aunque no he podido evitar añadirle mi toque de canela, que, en mi opinión, hace que el resultado sea exquisito.

Trifle al Jerez de manzana caramelizada con canela


Ingredientes:

(Con estas cantidades tendremos sólo para dos vasos de 200 ml. de capacidad)

  • 4-5 bizcochos King
  • 100 ml. de Brandy de Jerez de buena calidad
  • 100 ml. de nata para montar (mín. 35% MG)
  • 1 yema
  • 130 ml. de leche
  • 100 gr. de azúcar
  • 1 manzana
  • 50 gr. de mantequilla
  • 2 cucharaditas de canela

Preparación:


  1. Primero comenzamos preparando una crema inglesa. Si lo hacemos con Thermomix, poner en el vaso la yema, 50 gr. de azúcar y la leche, y programar 8 minutos, 90º, velocidad 4. Si lo hacemos de manera tradicional, ponemos los mismos ingredientes en un cazo a fuego lento y remover hasta que haya espesado ligeramente. Reservamos.
  2. Pelamos y cortamos la manzana en dados pequeños. La ponemos en una sartén junto con la mantequilla, 30 gr. de azúcar, la canela y un chorrito de agua. Hacer a fuego lento hasta que la manzana se haya ablandado y el líquido se haya caramelizado. Reservamos.
  3. Montamos la nata con otros 20 gr. de azúcar. Reservamos.
  4. En los recipientes elegidos, troceamos unos bizcochos para preparar la primera capa. Con ayuda de un pincel, los vamos remojando con el brandy. Continuamos con una capa de crema inglesa, otra de manzana y otra de nata. Volvemos a repetir las capas en ese orden, terminando siempre por la capa de nata.
  5. Llevamos a la nevera y dejamos enfriar al menos dos horas.


De verdad que me imaginaba que tenía que estar rico, pero no podía prever lo buenisisisísimo que está! La textura es suave, los sabores se complementan perfectamente, y el toque de brandy le aporta la nota perfecta. Por supuesto, si van a consumirlo niños, para ellos se le puede suprimir el brandy, y quedará también rico.

Espero que os animeis a prepararlo y me contáis!
Un beso!
Montes

jueves, 9 de mayo de 2013

Tarta de nata y fresas, y receta de bizcocho básico de vainilla.


Llevo unos días infernales, no paro un momento. Resulta complicado compaginar el trabajo fuera de casa, con las tareas de casa, las niñas, y encima esta semana a esto se le añade la preparación de dos tartas y unas galletas de comunión.

La receta de hoy en realidad es la tarta que preparé el domingo pasado para el día de la Madre, y que llevamos a casa de mis suegros, que nos invitaron a comer. Pero me ha sido imposible subirla antes, e incluso ahora estoy escribiendo la entrada a horas intempestivas, cuando lo más sensato sería irme (por fin) a dormir un rato. Pero me queman las manos y no puedo debo esperar más! :-)


Esta tarta es muy sencillita, y además queda muy vistosa. La base es un bizcocho de vanilla básico, que utilizo mucho para tartas de fondant, porque aguanta muy bien el peso de éste pero no queda en absoluto demasiado compacto. Además, su sabor es riquísimo, y combina fenomenal con la nata y las fresas frescas.




Bizcocho básico de vainilla

(Para un molde de 15 cm. de diámetro)


Ingredientes:


  • 240 gr. de azúcar moreno (yo esta vez no tenía y utilicé azúcar normal, pero me gusta más con azúcar moreno)
  • 125 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 huevos L
  • 220 gr. de harina de repostería (no bizcochona)
  • 2 cucharaditas (tsp) de levadura en polvo
  • 1/2 taza de nata líquida (mín. 35% materia grasa). Si no teneis, podeis sustituirla por leche entera.
  • 1/4 cucharadita (tsp) de sal.
  • 2 cucharadas (Tbsp) de vainilla en pasta (podeis sustituirlo por extracto de vainilla, aunque para mí la pasta de vainilla en este bizcocho le da un sabor y un aroma insustituibles).

Preparación:


  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Engrasamos nuestro molde y lo forramos de papel de hornear, para facilitar después el desmoldado.
  3. Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Reservamos.
  4. En el bol de la batidora, batimos la mantequilla con el azúcar hasta lograr una crema.
  5. Incorporamos los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno, no incorporando el segundo hasta que el primero esté completamente integrado.
  6. Añadimos la vainilla en pasta y la nata, y batimos hasta que esté todo integrado.
  7. Incorporamos la mezcla de harina levadura y sal y batimos unos segundos a velocidad lo más baja posible, lo justo hasta que esté todo integrado, cuidando de no sobrebatir. Terminamos de envolver con la espátula.
  8. Volcamos la mezcla en el molde y llevamos al horno aproximadamente una hora, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro éste salga limpio.
  9. Transcurrido el tiempo, sacamos del horno, dejamos atemperar un par de minutos dentro del molde, y después lo desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.



La nata que utilicé para rellenar esta tarta es nata de montar normal, con 35% de materia grasa. Pero para conseguir que aguantara perfectamente sin bajarse le añadí una cucharadita de cremor tártaro en el momento de batirla. El cremor tártaro actúa como estabilizante, evitando que la nata se baje con el tiempo. Desde que la hice hasta que la comimos pasaron más de cuatro horas, y la nata seguía perfecta.

Animaros a prepararla, porque es sencilla, fácil y muy rica!
Besos!
Montes

domingo, 5 de mayo de 2013

Galletas de Princesa!


Además de la tarta de Peppa Pig, para el cumpleaños de mi hija pequeña preparé estas galletas para que las llevara a su clase y las repartiera entre sus compañeros.


Para decorarlas utilicé unas obleas de Hello Kitty y de Bob Esponja. Si teneis pensado hacer algo parecido, ¡desistid! Las obleas no pegan sobre galleta, tuve que poner bastante pegamento comestible, lo que hizo que las obleas se humedecieran y quedaran ligeramente arrugadas. El resultado final no fue malo del todo, pero desde luego no quedaron como yo hubiera querido.


Para las profes también incluí unas galletas de agradecimiento.

La receta que utilicé para las galletas fue la de El Rincón de Bea, a la que recurro siempre que quiero unas galletas todo terreno con resultado garantizado. Lo único que, en esta ocasión, en vez de utilizar extracto de vainilla he puesto la emulsión de Princesas, con la que se consiguen unas galletas super aromáticas, pues esta emulsión tiene un rico aroma a nueces, citricos y vainilla. Quedan buenísimas!



Galletas de mantequilla con sabor a Princesas.


 (Con estas cantidades me salieron aproximadamente unas 37 galletas)


Ingredientes:


  • 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 gr. de azúcar glas
  • 1 huevo XL a temperatura ambiente (yo utilicé 1 huevo L y una yema)
  • 650 gr. de harina, previamente tamizada
  • 1 chorrito de leche para ligar la masa
  • 2 cucharaditas (tsp) de Emulsión de Princesas.

Preparación:


  1. Tamizamos el azúcar glas. Reservamos.
  2. Tamizamos la harina. Reservamos.
  3. Con el accesorio de pala (no queremos incorporar aire a la preparación), batimos la mantequilla hasta que esté cremosa.
  4. Sin parar de batir, a velocidad baja, vamos incorporando el azúcar glas a cucharadas. Cuando el azúcar esté totalmente integrado, volvemos a subir la velocidad de batido, y batimos un poco más hasta que la mezcla esté más blanca y haya aumentado de volumen.
  5. Paramos la batidora y añadimos el aroma y el huevo, ligeramente batido. Batimos todo a velocidad baja hasta que esté integrado. Si nos han quedado restos en las paredes, paramos la batidora, los bajamos con una espátula, y volvemos a batir.
  6. Comenzamos a añadir la harina, a cucharadas como hemos hecho antes con el azúcar. Cuando estemos llegando más o menos al final de la harina, la masa empezará a desmigarse y necesitaremos añadir un chorrito de leche (la cantidad exacta la veremos en el momento de hacerlo, mejor echarla muy poquito a poquito para no pasarse) para ligarla. Terminamos de incorporar el resto de harina y batimos hasta obtener una bola de masa que se despegue de las paredes. Debe ser una masa pringosa, que al tocarla nos deje las manos con restos de mantequilla, pero que no se nos debe quedar pegada a las manos.
  7. Con la masa obtenida formamos una bola y la dividimos en cuatro partes iguales. Entre dos papeles de horno, estiramos cada porción intentando formar un rectángulo y le dejamos un grosor de aproximadamente unos 3 mm. Hacemos lo mismo con todas las porciones, y las llevamos a la nevera a enfriar un mínimo de 3 horas, aunque Bea recomienda dejarlas toda la noche.
  8. Una vez esté la masa convenientemente fría, sacamos de la nevera, les volvemos a pasar el rodillo un poco por encima y cortamos con los cortadores elegidos. Colocamos cada galleta cortada en la bandeja de horno en la que las vayamos a hornear, sobre la que habremos colocado una lámina de papel vegeral o un tapete de silicona. Las galletas deberán estar un poco separadas entre sí, para evitar que se peguen durante el horneado. Metemos esa bandeja de nuevo en la nevera para que las galletas vuelvan a enfriarse, al menos unos 15 minutos.
  9. Después de haber cortado todas las galletas, podemos formar de nuevo una bola con los recortes obtenidos (sin amasar demasiado), la estiramos de nuevo, la enfrriamos en la nevera y volvemos a hacer lo mismo que hemos hecho anteriormente con la masa inicial. Lógicamente, al haber vuelto a amasar esa masa ya no tendrá la misma textura que las primeras galletas, pues, cuando amasamos desarrollamos el gluten de la harina, lo que hará que nuestras galletas queden más duras. Por eso es importante no pasarnos con el amasado.
  10. Cuando tengamos ya todas las galletas cortadas y enfriadas (necesitaremos varias bandejas de horno para ir alternando), las metemos en el horno, previamente precalentado, a 180º calor arriba y abajo. Para este tamaño de galleta, en mi horno necesito exactamente 17 minutos, pero hay que estar pendientes y retirarlas en cuanto los bordes empiecen a dorarse. Las sacamos a una rejilla para que se enfrien por completo. Cuando las saquemos estarán blandas, por lo que parecerá que aún les falta tiempo de horno, pero en realidad, una vez fuera del horno, las galletas siguen haciéndose, por lo que cuando terminen de enfriarse estarán perfectas.


Antes de decorarlas hay que dejar que se enfríen por completo, sobre todo si se les va a poner fondant o glasa por encima. En mi caso, como la decoración era una simple oblea, me bastó con poco menos de una hora de enfriamiento.

Para pegar las obleas utilicé pegamento comestible, pero como os he dicho antes, las obleas no pegan bien sobre galleta, por lo que tuve que poner bastante pegamento y ello hizo que algunas obleas, con la humedad del pegamento, se deformasen un poco. Pero bueno, al final el resultado, aunque no perfecto, no quedó tan mal!

Desde luego, a los compis de Sara les gustaron un montón!

Besos!
Montes

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